Este lunes se realizará una audiencia clave en la causa que investiga la muerte de dos ancianos en un geriátrico de Godoy Cruz, cuando la defensa de los cinco imputados presenten sus pruebas para sostener su inocencia en los delitos imputados.
Desde las 13.30, en el Polo Judicial, las partes volverán a reunirse para analizar los hechos ocurridos en el geriátrico Hogar Nuevo Renacimiento, ubicado en calle Manuel Moreno al 200 de Godoy Cruz.
La fiscal del caso, Claudia Ríos, ya expuso sus fundamentos para sostener la acusación contra los cinco imputados y por ende el pedido de prisión preventiva. Este lunes será el turno de la defensa y luego los jueces pasarán a deliberar para dictar o no la detención momentánea de los acusados.
Quienes están en el centro de la escena son Gabriela Belén Oviedo, Javier Martín Rojas (estos dos como dueños del lugar), Marianela Beatriz Guida (médica), Emilio Oscar Oviedo y Melisa Soledad Marchan (asistentes).
Todos están imputados por un abandono de persona seguido de muerte, calificación que los puede llevar a una pena de hasta 15 años de cárcel.
Según la reconstrucción de los hechos, el hogar no contaba con la habilitación para funcionar como geriátrico, en tanto que tanto la justicia como la Municipalidad ya habían detectado algunas irregularidades.
El 13 de diciembre del 2022 el lugar fue clausurado por una serie de infracciones, en tanto que el 10 de enero se detectó el fallecimiento de los dos abuelos que originó la pesquisa.
Para los investigadores, las víctimas fallecieron por deshidratación por lo que quedaría demostrado una «falta de atención» por parte de los encargados de cuidar la salud de los abuelos. De allí surge la acusación por abandono de persona.
El Hogar Nuevo Renacimiento (también era conocido por otros nombres) funcionaba en calle Manuel Moreno 235 de Godoy Cruz.
Según la denuncia de los familiares de abuelos alojados allí, el pago mensual alcanzaba los 130.000 pesos en el caso de una habitación simple y unos 80.000 pesos una habitación compartida.
Al parecer los dueños ofrecían un servicio de cuidado de “24 horas”, el cual para la justicia no se cumplía. Esto fue lo que generó el desenlace fatal que ahora investiga la fiscalía de homicidios.
