El hockista Claudio Iván Famar lleva detenido seis días en la Comisaría 27ª. Efectivos de Investigaciones lo capturaron el viernes por orden de la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Virginia Rumbo. Está acusado de abusar sexualmente de un grupo de niñas de entre 8 y 12 años a quienes les daba clases de tecnificación en el club Godoy Cruz Antonio Tomba.
El caso revelado por El Sol generó fuerte repercusión en la institución deportiva y en la Asociación Mendocina de Patín (AMP), a tal punto que las autoridades de comisión decidieron separarlo del cargo de entrenador de todas las categorías de inferiores de varones y el senior de mujeres y suspenderle la licencia para las actividades relacionadas con su especialidad, respectivamente.
En total, hasta este jueves, eran cinco los papás que se llegaron hasta la Oficina Fiscal Nº4 de calle Alvear para denunciar que el entrenador y jugador profesional de reconocida trayectoria por realizar diversos tocamientos en las partes íntimas de las pequeñas durante las prácticas de perfeccionamiento que daba. Todos están representados por el abogado Sergio Salinas.
El Ministerio Público se encuentra por estos días analizando cada una de las denuncias, ordenando peritajes psicológicos al sospechoso y esperando a que las presuntas víctimas declaren en Cámara Gesell.
Pero Famar, nacido en enero de 1991, está complicado también por una causa de abuso que se denunció a principios de octubre del 2012, cuando pasó algunas horas en la casa de una amiga en un barrio privado de Chacras de Coria, en Luján de Cuyo.
Ese expediente permaneció cajoneado durante diez años y se inició en la otrora Unidad Fiscal de Luján-Maipú -la mayorías de las actuaciones las hizo la fiscal Susana Muscianisi, pero también participó firmando su par Jorge Calle– hasta que se reactivó en las últimas horas al trascender los nuevos casos de las menores.
Por causas que son motivo de investigación interna en el Ministerio Público, Famar fue imputado por abuso sexual simple pero nunca llegó a debate. Ese expediente empezó el 7 de octubre del 2012 luego de la denuncia de una joven que por aquellos días tenía 18 años y sólo presentó movimientos hasta el 6 de junio del 2013, cuando incorporaron las conclusiones del resultado del examen psiquiátrico que le practicaron al sospechoso.
Recién este miércoles, diez años después, presentó avances: la fiscal Rumbo lo acumuló en su fiscalía y decidió modificar el avoque inicial por abuso sexual simple e imputar al deportista por abuso sexual con acceso carnal. Lo hizo al producir nuevas pruebas, como la declaración del médico que realizó el estudio médico a la denunciante.
Justamente, esa joven, quien hoy tiene 28 años, contó que se juntó con un grupo de amigos para ir a un boliche de calle San Martín Sur de Godoy Cruz. Entre ellos se encontraba Famar. El joven no ingresó al local bailable porque se encontraba con chicos menores de edad. Pasadas las 5, se encontró con la joven y una amiga y decidieron regresar hasta la casa de ella en taxi. Los acompañaba otro muchacho oriundo de otro país, quien se encontraba en Mendoza por un intercambio de estudio.
La chica que denunció el abuso, quien dijo que se encontraba alcoholizada, invitó a dormir a sus amigos. Ella y su compañera se recostaron sobre una cama y los varones en otra. A los pocos minutos, solo quedó Famar porque el otro joven se retiró.
La testigo contó que, en un momento, se despertó y vio que Famar se encontraba arriba de su amiga realizando movimientos sexuales. Relató a la Justicia que le pidió que parara de hacerlo porque no estaba bien y que llamaría a los padres de la chica. La declarante aportó que el hockista primero paró y se recostó a un costado de la cama pero después continuó efectuando esas acciones.
Luego ella se retiró del domicilio y al otro día llamó por teléfono su amiga y le contó que había sucedido. Sus padres tomaron conocimiento de la situación y la acompañaron a radicar la denuncia correspondiente. Una vez comenzadas las actuaciones, se solicitó un examen ginecológico con el objetivo de conocer si presentaba lesiones o desgarros en sus partes íntimas.
El estudio físico, firmado por Federico Farrugia y hecho el mismo día de la denuncia en el Cuerpo Médico Forense, reveló que la chica presentaba una lesión en la vagina que “puede ser compatible con roce de pene o elemento peniforme”.
Recién el martes 27 de este mes, es decir, 11 años después, el médico fue citado a declarar para que explique las conclusiones a las que arribó. Fuentes judiciales contaron a este diario que señaló que esa lesión fue producto de un evento traumático y aclaró que sería producto de “un rose, frotamiento, fricción de genitales o elemento peniforme o elemento romo en la región descripta…”.
Por estos y otros resultados del informe forense que explicó el profesional, Rumbo decidió imputar a Famar por abuso sexual con acceso carnal, complicando aún más su situación procesal. En las próximas horas, se definirá si pasa a la cárcel.
Acorralado
Los casos de presunto abuso sexual contra menores en el ámbito del hockey sobre patines se conocieron a mediados de este mes. Todo comenzó cuando una niña de 10 años decidió romper el silencio y contar a su madre experiencias traumáticas que había vivido durante algunas clases, lo cual desencadenó una ola de revelaciones similares por parte de otras compañeritas deportistas.
La madre de la niña se vio alarmada por la repentina decisión de su hija de abandonar los entrenamientos de hockey. La interrogó hasta que finalmente le reveló que el entrenador la había abusado en una habitación cercana a las canchas.
Según el testimonio de la menor, Famar la había llevado con la excusa de realizar ejercicios de estiramiento, pero en su lugar, aprovechó la situación para realizar tocamientos indebidos en sus genitales.
Con el paso de las horas, se descubrió que este no era el primer incidente de contacto inapropiado que la niña había experimentado por parte del adiestrador. Otros padres hablaron con sus hijas y también confesaron que se habían sentido incómodas por los tocamientos que realizaba el sospechoso.
Movidos por su determinación de tomar medidas, los padres acudieron a una dependencia del Ministerio Público para presentar las denuncias y poner los casos en manos de los investigadores.
Famar, quien era responsable de todas las categorías de hockey sobre patines masculino, así como del equipo femenino senior y daba clases para mejorar el rendimiento de los jóvenes deportistas, quedó complicado y se ordenó su detención.
Fuente: El Sol
