Los últimos testigos desfilaron este viernes en medio del juicio que enfrenta Walter Bento, en donde está acusado de ser el líder de una asociación ilícita que se dedicaba a cobrar coimas a presos a cambio de favores judiciales. El suspendido juez federal se enfrenta a una serie de cargos junto a otros 31 imputados, entre los que se destaca lavado de activos, enriquecimiento ilícito y cohecho.

En la audiencia de esta jornada, se vivieron momentos sorprendentemente tranquilos comparados a las dos anteriores, que tuvo numerosos cruces entre la defensa de Bento y el Tribunal Federal Oral N°2, integrado por las juezas Gretell Diamante, María Carolina Pereira y Eliana Rattá.

Se escucharon las declaraciones de testigos solicitados por los abogados Esteban Chervin y Cristian Lombardo, defensores del gendarme y albañil Mariano Castro Hoyos y el martillero Leandro Emanuel Cirot. Ambos están imputados por el delito de cohecho activo agravado en calidad de partícipe criminal secundario por un hecho, aunque no están detenidos.

El vínculo con Diego Aliaga

La Fiscalía sostiene que Castro y Cirot tenían una relación con Diego Aliaga, supuesta mano derecha de Bento y asesinado en 2020, y Walter Bardinella Donoso. Los dos miembros de la asociación ilícita los tenían agendados en sus teléfonos, aunque Castro era más cercano a Aliaga y Cirot a Bardinella, respectivamente.

El 3 de agosto de 2020, Castro declaró ante el Fiscal Federal Fernando Alcaraz, donde afirmó ser militar. También reconoció una foto de una mujer que se le exhibió y afirmó que la llevó tres veces “a las inmediaciones” de la casa de Aliaga a pedido de él. 

Cuando lo interrogaron sobre su relación con Aliaga, afirmó que se conocían de tres años a esa fecha “trabajando en la construcción y nos hicimos amigos”. Agregó que compartía una pequeña empresa con su padre y le hizo algunas remodelaciones en su casa en Palmares “y en otros lugares”.

Por su parte, sobre Cirot la fiscalía explicó que la relación entre él y Bardinella era de confianza. Incluso, el 4 de marzo de 2020, Bardinella le preguntó si estaba disponible “para ir a cobrar una platita por lo del doctor”. Luego, el 6 de marzo, día de la detención de Bardinella, Cirot le mandó un mensaje de texto diciéndole que se juntaban en “Don Mario” de Dorrego “Junto con Diego”, lo que demuestra también el vínculo entre Leandro Cirot y Diego Aliaga, según los acusadores.

Drogas y soborno en un caso de 2020

El hecho por lo que se los imputa a Cirot y Castro es por haber mediado en un soborno a Jessica Miere, también imputada, ordenado por Aliaga, para que ella no identificara a Walter Bardinella Donoso en una rueda de reconocimiento fotográfico ordenada por el juez Bento durante 2020.

La fiscalía se basa en las declaraciones de Diego Barrera, quién está acusado de haber desaparecido y asesinado al despachante. Los hombres le habrían entregado el dinero para concretar el acuerdo. 

Fue el 31 de agosto de 2015, cuando en el domicilio de Jessica Miere, pareja de Darío Rodríguez Andino (detenido por el transporte de 244 kilos de marihuana en El Sosneado) se secuestraron 4 kilos más de droga. Ella aseguró que se la había llevado a su marido un tal “Walter Donoso”.

Sin embargo, recién en marzo del 2020, Bardinella Donoso fue detenido y el juez Bento, tres días después del arresto, ordenó citar a Miere para que sea interrogada y diga si pudo ver a la persona a la que refiere como “Walter Donoso” en el acta de allanamiento. Aun así, cuando se realizó la rueda en junio del 2020, la mujer no reconoció a las personas que figuraban en el complejo. “Bento consumó toda esta maniobra con la falta de mérito en favor de Walter Bardinella Donoso en base a ese reconocimiento fotográfico negativo”, afirma el requerimiento de elevación a juicio.

Todos los testigos

Primero pasaron familiares y amigos de Castro Hoyos. Declararon Sergio Gregorio Castro (padre), Sergio Emanuel Castro Hoyos (hermano) y Claudio Escudero (amigo). Los tres trabajaron con Mariano Castro Hoyos en la remodelación de una vivienda de Aliaga en el barrio Palmares.

Según declararon, Castro Hoyos trabajaba como militar durante la mañana y por la tarde continuaba su actividad como albañil, junto a ellos. Sergio Emanuel Castro afirmó que le alquilaba un galpón a Gonzalo Aliaga, hermano del presunto organizador de la banda.

Por el lado de los testigos citados por la defensa de Cirot, declararon tres abogados: Ignacio Patricio Fares, Jorge Daniel Jurczyszyn y Pablo Robello. Los letrados afirmaron que Cirot, en su labor de martillero tuvo problemas con Diego Barrera, quién había declarado contra él en esta causa.

Cirot llevó adelante un secuestro de vehículos de Barrera por unos cheques que no pagó. “Conozco a Barrera porque a él le secuestramos un vehículo por unos cheques que no pagó. El señor Barrera era el dosante de los cheques y yo representaba a Distrimen. Propuse como martillero a Cirot, quien se encargó del secuestro del vehículo”, indicó Robello.

La Corte le dio la razón a Bento en el tema del celular

La Corte Suprema de Justicia y el Consejo de la Magistratura de la Nación confirmaron en las últimas horas que el teléfono y la línea telefónica a nombre del juez eran precisamente de uso personal y privado.

El día de ayer, dos testigos afirmaron que la línea de celular de Bento pertenecía al Poder Judicial y no era individual. Este fue uno de los argumentos por los cuales se negó a entregarlo a la Justicia. Sin embargo, ahora, se desmiente esta versión.

Se trata de dos notas, fechadas en septiembre del 2022 y agosto del 2023, donde informan que no se le proporcionó celular ni línea telefónica al magistrado.

La causa por las coimas

El juez federal, Walter Bento, se enfrenta a un megajuicio, donde se lo considera el líder de una asociación ilícita dedicada al cobro de coimas a presos a cambio de beneficios judiciales. También será juzgado por 15 hechos de cohecho activo, prevaricato, omisión y retardo de justicia, enriquecimiento ilícito, lavado de activos, falsedad ideológica (2 hechos), abuso de autoridad (10 hechos), desobediencia y ocultamiento de un objeto destinado a servir como prueba (su teléfono oficial). Hay otros 31 imputados en la causa.

Se estima que el debate durará, por lo menos, hasta el año que viene. El 1 de noviembre se retomará la etapa de declaraciones. En tanto que Bento enfrenta también un juicio político en el Consejo de la Magistratura. Esto será determinante para saber si el juez irá a la cárcel o no.

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