El ex presidente Mauricio Macri reapareció este viernes en Mendoza en un acto del PRO realizado en el Hotel Hilton, en Guaymallén, donde buscó reposicionar al partido amarillo en el escenario nacional y dejó un fuerte mensaje político hacia el gobierno de Javier Milei.

Ante dirigentes, militantes y referentes del espacio partidario, Macri respaldó el rumbo económico y el proceso de cambio impulsado por la administración libertaria, aunque volvió a marcar diferencias sobre la conducción política y la necesidad de fortalecer institucionalmente el proyecto para evitar retrocesos.

“Eso es lo que se está discutiendo: si el cambio adquiere la fortaleza suficiente como para que el populismo no nos vuelva a destruir”, afirmó el exmandatario en el inicio de su discurso.

«Que el cambio no quede a mitad de camino», lanzó Macri

En tono de campaña y con un mensaje dirigido tanto a la militancia del PRO como a la Casa Rosada, Macri sostuvo que el desafío central es consolidar el cambio y evitar que quede a mitad de camino.

“Si no progresamos, retrocedemos. El cambio para consolidarlo lo que necesita es avanzar. Y para eso están todos ustedes acá: para garantizar que el cambio avance y nunca más retroceda”, expresó.

Gabriela Michetti, junto a Esteban Allasino, Gabriel Pradines y Fernando de Andreis, dirigentes del PRO en primera fila durante el acto de Mauricio Macri en Mendoza.

Gabriela Michetti, junto a Esteban Allasino, Gabriel Pradines y Fernando de Andreis, dirigentes del PRO en primera fila durante el acto de Mauricio Macri en Mendoza. Foto: Cristian Lozano/Diario UNO

El líder del PRO también buscó diferenciarse de los sectores más confrontativos del oficialismo y apeló a un discurso de construcción política y paciencia social frente al ajuste económico.

“Todos los días ven que hay argentinos que empiezan a dudar porque el esfuerzo de cambiar es grande. Es muy grande y a veces enoja. Nosotros tenemos que estar ahí para explicarles que los cambios llevan tiempo”, señaló.

La metáfora del barco y el capitán en alusión a Milei

Aunque aclaró que sus palabras “no son una crítica al gobierno”, Macri dejó una de las frases más políticas de la jornada al advertir sobre los riesgos internos dentro del propio proceso de transformación. «Los enemigos están afuera, pero también pueden estar adentro”, lanzó.

Para profundizar esa idea, utilizó una metáfora sobre un barco y su capitán, en clara referencia a la gestión de Milei.

“Imaginemos que nuestro presidente es el capitán de un barco. Tiene peligros externos, como las tormentas, pero también peligros internos: que el casco tenga una fisura y empiece una pérdida. Si nadie se lo dice al capitán para que no se haga mala sangre, la pérdida avanza y el barco se hunde”, afirmó.

Mauricio Macri usó metáforas para hablar de la situación del país como un barco que puede hundirse y que hay que hacer algo a tiempo.

Mauricio Macri usó metáforas para hablar de la situación del país como un barco que puede hundirse y que hay que hacer algo a tiempo. Foto: Cristian Lozano/Diario UNO

Sin mencionar funcionarios ni dirigentes en particular, el ex presidente dejó entrever cuestionamientos al funcionamiento interno del oficialismo y reclamó mayor solidez política para sostener las reformas.

“Hay muchos argentinos que están remando de verdad, poniendo mucho. Y ellos merecen que toda la energía esté puesta por parte de los que gobiernan en el cambio”, sostuvo.

La reaparición de Macri en Mendoza ocurre en medio de una etapa de tensión y redefinición entre el PRO y La Libertad Avanza. Mientras un sector del partido impulsa una alianza más profunda con Milei, porque hay dirigentes que forman parte de su gobierno como Patricia Bullrich y Luis Caputo, el exmandatario busca preservar identidad propia y mantener capacidad de influencia sobre el rumbo político del oficialismo.

“Hay que avanzar hacia el próximo paso”, cerró en un acto muy breve, en pleno corazón de Guaymallén, con una militancia muy heterogénea, aunque evitó hablar de candidaturas de manera directa.

La ausencia de un histórico dirigente del PRO

El presidente del partido a nivel local, Gabriel Pradines, tuvo un papel protagónico como anfitrión al recibir a la militancia y a referentes nacionales, entre ellos Gabriela Michetti (exvicepresidenta), Alfredo De Angeli (exlegislador) y Jorge Triaca (exministro), en el inicio del acto.

Con una estética muy ligada al PRO, sonaron canciones de Tan Biónica, hubo pachanga y predominó el color amarillo. Sin embargo, no hubo baile, como tradicionalmente ocurría en los grandes actos.

Sí hubo banderas amarillas, potentes luces blancas sobre el escenario y una fuerte presencia de la juventud.

Lo llamativo es que hubo una ausencia que no se pudo omitir: la del expresidente del partido en Mendoza, Omar De Marchi, quien actualmente forma parte del gobierno nacional.

Desde su entorno señalaron que asistir lo habría dejado en una posición incómoda, ya que continúa vinculado a Aerolíneas Argentinas tras su paso previo por el Senado.

Cena con Cornejo y final abierto

El expresidente Macri se retiró del acto en Guaymallén, luego de un contacto muy escueto con la militancia, a una reunión privada con el gobernador Alfredo Cornejo. También estaba prevista la participación del intendente de Capital, Ulpiano Suarez.

El mandatario mendocino formó parte de una alianza reciente con Javier Milei en las elecciones de octubre y con el PRO en las municipales de febrero.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *