El interventor del PRO, Humberto Schiavoni, inscribió al partido dentro del frente Cambia Mendoza y la reacción del sector que responde a Omar De Marchi no se hizo esperar. La estrategia de los abogados será por un lado pedir la nulidad de la intervención del partido en la Justicia Electoral Federal e impugnar la inscripción en el frente oficialista mendocino, y en paralelo inscribir al PRO en el frente que liderará el mismo De Marchi.

Es claro que la gran disputa legal será por quién se queda con el sello del partido amarillo, no sólo por el peso simbólico que tiene en lo político, sino también por lo que involucra a la hora de conseguir financiamiento para la campaña, en una excesiva y peligrosa ambición personal y política.
La estratégica jugada ya estaba estudiada. Sin embargo, los abogados del PRO mendocino alineado detrás de De Marchi esperaron a ser notificados formalmente de la intervención del partido y la posterior inscripción en Cambia Mendoza para contraatacar.
El contraataque del demarchismo
Esa notificación se dio pasadas las 13 de este lunes, y disparó en principio un escrito pidiendo la nulidad de la intervención del PRO mendocino que ingresaría en las primeras horas de este martes en el Juzgado Electoral Federal N°1, a cargo de María Servini de Cubría; y la consecuente impugnación del acta de la inscripción del PRO en Cambia Mendoza que firmó el interventor Humberto Schiavoni.
Pero el giro magistral vino después. Como en el PRO demarchista entienden que la intervención del partido no está firme por ese cuestionamiento judicial, tampoco debería tener validez la posterior inscripción en la Junta Electoral dentro del frente oficialista mendocino y por tanto entienden que están habilitados a inscribir al PRO como uno de los partidos que conformarán el frente que liderará Omar De Marchi, y que al menos hasta ahora no tiene un nombre oficial.
«La intervención del partido no está firme», precisaron desde el entorno de De Marchi
«La intervención del partido no está firme, sino que está condicionada a lo que resuelva la Justicia Electoral Federal tras el pedido de nulidad, porque bien podría la Justicia anularla por improcedente. Entonces por ende la inscripción en el frente oficialista tampoco tendría validez y como estamos en los plazos legales nosotros podemos inscribir al PRO en el frente que se está formando. Así el PRO quedaría provisoriamente inscripto en dos frentes y la Justicia dirá que es lo que corresponde«, precisaron.
Ahora, una vez que se concreten todos esos planteos judiciales, es de esperar que deriven en una catarata de impugnaciones de un lado y del otro.
Las dos posturas de un PRO mendocino dividido
Después de que se resolvió la intervención del PRO mendocino, desde el sector bullrichista circuló parte de la resolución en la que se confirmaba la intervención ordenada por las autoridades nacionales durante 30 días (plazo en el que hay que conformar frentes y listas para las elecciones provinciales) y se nombraba como responsable a Humberto Schiavoni para «resolver las cuestiones que suscitaron la intervención y todas aquellas que se presenten para el fortalecimiento de las instituciones partidarias».
En las redes sociales de ese sector del partido sostenían que esa intervención dejaba «sin validez a los órganos provinciales y departamentales, debido al vencimiento de los mandatos de sus autoridades el 31 de marzo de 2023″.

Este lunes, luego de inscribir al partido dentro del frente Cambia Mendoza en la Junta Electoral mendocina, Schiavoni aseguró que esa intervención se debía a que el partido no había cumplido con la directiva nacional de integrar los frentes que se referencian a nivel nacional con Juntos por el Cambio, en este caso el frente oficialista que lidera la UCR, y también por los cuestionamientos legales a los mandatos vencidos de las autoridades mendocinas.
Del lado del demarchismo retrucan que entre los argumentos de la intervención que decidió el Consejo Nacional del PRO no estaba el tema del plazo del mandato de Álvaro Martínez al frente del partido en Mendoza.
«La intervención tiene como único objetivo obligar a que el PRO integre Cambia Mendoza. Pero nosotros vamos a resistir. Aparte, somos miembros del PRO y lo seguiremos siendo. Para sacarnos a todos tendrían que iniciar un proceso mucho más complejo», resaltan.
También remarcan que el interventor nacional no tiene la facultad para inscribir al partido en un frente electoral como hizo Schiavoni y cuestionan que desde la cúpula nacional del PRO no respetan la autonomía del partido provincial.
