En Andes Talleres, la fórmula de Cambia Mendoza para la gobernación, Alfredo Cornejo y Hebe Casado, cerró su campaña electoral junto al gobernador Rodolfo Suarez. El actual senador provincial ponderó la gestión que viene haciendo el frente oficialista desde el 2015, pero dedicó parte de su discurso a cuestionar al peronismo como a La Unión Mendocina.
Suarez fue quien comenzó la conferencia de prensa realizando un balance de lo que fue su gestión y de lo que Cambia Mendoza pretende realizar a través del binomio Cornejo – Casado. El actual mandatario provincial aseguró que el frente oficialista es un equipo que combina la juventud, la gestión y experiencia.
“Somos un equipo que tenemos todas estas cualidades, no somos un rejunte hecho a último momento para acceder al poder por el poder mismo“, enfatizó Suarez.
La candidata a vicegobernadora confesó que asumió una “responsabilidad enorme” cuando Cornejo le ofreció ser su compañera de fórmula y que se siente orgullosa por como el frente enfrentó una campaña intensa en el que recibieron “constantes ataques“.
“No somos un rejunte, sino que nos conocemos, hemos trabajado juntos, y sabemos qué quiere cada uno de nosotros, y eso es lo mejor para Mendoza, seguir poniéndola en alto y sintiendo que los mendocinos se sientan orgullosos de esta provincia”, manifestó Casado.
Luego continuó Cornejo, mediante un largo discurso, hizo un balance tanto del mandato de Suarez como el propio. Educación, seguridad, plan de obras públicas y el apoyo al crecimiento del sector privado fueron algunos de los tópicos que mencionó el radical que aspira a ocupar el sillón de San Martín por segunda vez.
El legislador nacional apuntó, a través de mensajes indirectos, contra sus principales rivales, el Frene Elegí y La Unión Mendocina. Haciendo referencia a la campaña sucia, Cornejo minimizó los ataques contra su figura, y sostuvo que “las campañas de agravios de todos los sectores de la oposición no resuelven los problemas de los mendocinos”.
Ya de lleno contra la oposición, el dirigente radical afirmó que “ve gente que está tan obsesionada con el poder“, pero que no cuentan con programas de gobiernos. Ya con un mensaje directo al peronismo, el ex intendente de Godoy Cruz recordó cómo estaba la provincia cuando asumió como gobernador en 2015.
“Los mismos que ya probaron gobernar Mendoza y no podían ni siquiera pagar a tiempo los sueldos ni los proveedores del mercado. Eso sí, ahora están mezclados resultados en distintas opciones electorado”, graficó Cornejo, aludiendo a la circunstancia de que una parte del peronismo está en el Frente Elegí y otra buena parte se encolumnó en LAUM.
Sobre la misma línea discursiva, el candidato a gobernador no se olvidó de su ex sociopolítico y principal competidor, Omar De Marchi, aunque se cuidó de mencionarlo con nombre y apellido.
“Los mendocinos necesitan un gobierno provincial que lo represente en esa cultura del trabajo del esfuerzo, no que represente la demagogia fácil, la consigna vacía de que prometen la felicidad solo por su propia mención y prometen el cambio”, señaló.
A su vez, Cornejo le bajó el precio a la única política de Estado que se acordó entre las tres principales fuerzas -el Partido Demócrata, el Justicialista y la UCR- como fue la Reforma de Seguridad provincial a fines de la década de los 90, señalando que fue “una purga policial“. El cuestionamiento tenía una intención: apuntar a Alejandro “Chiqui” Cazaban, asesor y jefe de campaña de LAUM, que en aquella época era ministro de Arturo Lafalla, como posteriormente lo fue de Celso Jaque.
“Sin embargo, cuando gobernaron no cuidaron a la policía. No los equiparon, no tenían ni chalecos antibalas. No sólo eso, generaron una purga policial, la peor decepción de la seguridad en Mendoza y la pagamos 15 años a esa purga policial que solo perseguía a la policía con reformas. Y ese responsable hoy es el principal asesor y jefe de campaña de una de las fuerzas”, explayó el legislador nacional.
Por último, el ex gobernador valorizó el recambio generacional que está atravesando el frente oficialista y lo recalcó con los candidatos a intendentes que lleva Cambia Mendoza.
Pero tampoco dio puntada sin hilo mientras elogiaba a cada candidato a intendente, se detuvo en algunos departamentos para apuntar contra el peronismo o LAUM. En ese momento, chicaneó las candidaturas del ex gobernador Celso Jaque en Malargüe y la del ex intendente Jorge Giménez en San Martín.
“Nuestros candidatos intendentes, la mayoría de ellos están un promedio de 40 años. Nuestros competidores no vuelven como los que ya fracasaron. Nosotros, si volvemos, lo hacemos con alguien exitoso como Abed. Pero hay gente que ha fracasado dejando mal sus municipios, como lo fue San Martín y pudimos recuperarlo con Raúl Rufeil”, ponderó.
En referencia a Jaque, manifestó: “Veo que un gobernador que hizo una pésima gestión en el Gobierno de la Provincia e insiste por el poder por el poder mismo y volver a recuperarlo”.
Fuente: El Sol
