Un albañil fue atacado en febrero de 2020 por los empleados de seguridad de la disco El Santo. Pasó tres meses sin poder trabajar y un tribunal finalmente falló a su favor.

Un popular boliche maipucino deberá indemnizar con una cifra millonaria a un albañil que fue atacado en 2020 por dos patovicas. Le fracturaron un brazo mientras lo golpeaban en la pista de baile.

El hombre debió dejar de trabajar durante algunos meses por “la cobarde agresión sufrida”, dice la sentencia del Tribunal de Gestión Asociada 3.

El 8 de febrero de 2020 el albañil fue con sus dos hermanos y dos primos a bailar a El Santo, ubicado en Juan Isidro Maza 1300, de Rodeo del Medio. Cerca de las 7 se armó una trifulca en la pista de baile y los patovicas forcejearon y golpearon a algunas personas, entre ellos, al trabajador que resultó con una fractura de húmero derecho.

Uno de los parientes del demandante declaró que el día del hecho vio cuando a su primo un patovica le hizo una llave, mientras que otro le pegó en el brazo y, en consecuencia, se lo quebraron. De acuerdo al relato, se encontraban en una de las pistas dentro del boliche. Luego lo metieron a una piecita donde lo intentaron asistir. Mientras su primo lloraba, “el jefe de seguridad retaba al patovica que lo había golpeado”, declaró el testigo.

El denunciante fue llevado a la enfermería por los mismos empleados de seguridad, junto a otros clientes que resultaron lesionados. La gravedad de la lesión determinó que el albañil fuera llevado en ambulancia a la guardia del hospital Central, donde le inmovilizaron el brazo derecho mediante un yeso, que debió llevar durante 50 días. Luego continuó siendo atendido en el hospital Santa Isabel de Hungría.

Como consecuencia de la golpiza, el hombre debió someterse a diversos tratamientos, interconsultas y estudios médicos, previo a una intervención quirúrgica en el brazo lesionado.

Tras denunciar el caso en la Oficina Fiscal 16 de Rodeo del Medio, debió pasar tres meses de convalecencia, tiempo en el que no pudo trabajar y, por lo tanto, no pudo cobrar dinero alguno ya que es trabajador independiente. Además quedó con algunas secuelas, por lo que algunas tareas le resultan dolorosas.

Así, los jueces consideraron que el daño moral estaba probado y otorgaron la suma de $1.000.000 por ese concepto, estableciendo que “el importe le permitirá a la víctima, y a algún acompañante, realizar un viaje de esparcimiento a algún destino de su preferencia”.

Sumando todos los rubros solicitados, el Tribunal de Gestión Asociada 3 ordenó que el local de diversión le pague al demandante la suma de $8.157.968, más los intereses correspondientes.

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