La familia de la niña abusada por el celador del Instituto Leonardo Murialdo reclamó una indemnización millonaria a través de la Justicia Civil.

La demanda por daños y perjuicios contra la Congregación de los Padres Josefinos y la vicedirectora de los jardines de infantes fue presentada en el año 2020, luego de que un Tribunal Penal Colegiado condenara a Alejandro Salas a 6 años de cárcel por abuso sexual agravado.

El caso sucedió en agosto de 2018 y Salas fue llevado a prisión efectiva recién esta semana.

Fue por decisión del juez Sebastián Sarmiento, a instancias de los abogados de la familia de la menor de edad -que al momento de los hechos tenía 4 años- porque el fallo penal quedó firme en la Corte de Mendoza (en 2021) y en la Corte Suprema de Justicia de la Nación (en diciembre de 2022).

Al celador de Murialdo le quedan 6 meses de condena por cumplir en la cárcel.

A los cinco años y medio transcurridos desde la detención los pagó con prisión domiciliaria con tobillera electrónica en su propia casa, en Guaymallén.

La pesquisa: con perros de rastreo y cámaras de seguridad

La denuncia penal contra el celador de Murialdo fue presentada por la familia de la pequeña en agosto de 2018 en la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales y la fiscal Cecilia Bignert fue la investigadora.

Todo comenzó cuando la menor llegó a su casa, procedente del colegio, sin ropa interior y con la versión de que un hombre era el responsable de esa situación y el causante de cierta irritación en partes íntimas.

Cuatro días después, Salas fue detenido en su casa y llevado a prisión. Hubo decenas de peritajes en el colegio -incluso con perros de rastreo- y se examinó el contenido de cámaras de seguridad.

Fue llevado al penal y poco después quedó internado en el neuropsiquiátrico El Sauce porque había atentado contra sí mismo.

Más adelante, tras un breve paso por el penal, fue condenado en fallo dividido por abuso agravado con acceso carnal y por encargado de la guarda a 6 años de cárcel. Firmado: Jueces Eduardo Martearena Mateo Bermejo con la disidencia de María Belén Salido (en 2023 integró el tribunal del segundo megajuicio del caso Próvolo que absolvió a 9 acusadas de abuso a menores hipoacúsicos).

Esta sentencia condenatoria habilitó a la familia de la niña a demandar al colegio y a una directiva de la época por daños y perjuicios.

En el fuero Civil y Comercial, las partes firmaron un convenio de confidencialidad para que no circularan detalles finos del pleito. Sin embargo, en Guaymallén -especialmente en la zona donde funciona el Instituto Leonardo Murialdo y donde vive la menor y su familia- de a poco fue sabiéndose de la preocupación del centro educativo frente al panorama judicial adverso.

A favor de los demandantes y en contra del colegio hay algunos elementos claros, según la condena penal:

1) El abuso sexual agravado ocurrió adentro del colegio, puntualmente en la zona de los baños de las niñas de las salas de 4 y 5 años

2) La niña había salido del aula para ir al baño

3) El celador quedó filmado yendo hacia ese lugar y de regreso del mismo para la hora de los hechos

4) Ese tránsito le llevó mucho más tiempo del que pudo haberle llevado un simple ir y venir, por lo que para la Justicia Penal el abuso se produjo en ese interín

Fuente: Diario Uno

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