Eran cerca de las 23:30 cuando Isaías Benjamín Rivas jugaba en la puerta de su casa ubicada sobre el callejón Mortaro, en Puerta de Hierro, Guaymallén. El menor estaba sentado sobre un piedra en momentos en que aparecieron dos vehículos, según el relato de familiares, uno gris y otro negro. Y si bien aún no está esclarecida la mecánica del hecho, lo cierto es que desde el auto gris se efectuaron al menos cuatro disparos, de los cuales uno le impactó al pequeño en la zona del tórax.

Ya herido, según contaron en su entorno, Benja le contó a una tía, que también es una niña de su misma edad, que creía que le habían pegado un tiro. «Entró caminando a la casa y estaba consciente», narraron. También, agregaron que fue un vecino quien trasladó al menor para que recibiera atención médica y que después lo llevaron al Notti. Sin embargo, durante el traslado «los médicos le pedían que no se durmiera, pero de a poco fue cerrando los ojitos». 

«Benjamín quería ser futbolista y policía», contó una vecina muy cercana a la familia, y agregó que «era el mejor en la escuela» y que «estaba esperando a Papá Noel». Por su parte, otra mujer manifestó que lo conocía desde bebé y que siempre se lo veía jugando en la calle, al tiempo que manifestó que la familia del nene es muy buena, pero que tiene conflictos con otras personas. 

La presencia policial en el lugar del hecho / Rodrigo D’Angelo / MDZ

El dolor de la familia y la hipótesis de la tijera

En la mañana del martes se escuchaban sollozos, llantos y gritos llenos de dolor en la casa de Benjamín en Guaymallén. Había muchas personas dentro, entre familiares y amigos que se acompañaban mutuamente. También, la presencia de la Policía Científica y de agentes de la UMAR (Unidad Motorizada de Acción Rápida) daban la sensación de un hecho reciente. 

El pequeño vivía allí con su madre, su abuela, una tía de 10 años, un primo de 9 y su hermanita de 8. Sin embargo, su progenitora se encontraba en Tupungato, pero en lugar de acompañarla, el chico prefirió quedarse con su padre, al que después le pidió que lo llevara a lo de la abuela. En definitiva, a su casa.  

Momentos más tarde, Patricia, la abuela de Benja, sin dejar de llorar, se acercó hasta la puerta. «Quiero justicia por mi bebé», deslizó, y arremetió contra los sospechosos: «Los quiero a los tres presos, fue por una tijera de cortar ajo, se agarraron a piñas por una tijera». Poco después, llegó la mamá en una camioneta junto a otras cuatro personas e ingresó en la vivienda llena de desesperación e impotencia. Por largos minutos se escucharon gritos desgarradores en la propiedad.

La familia del niño apunta contra Nahuel, por el momento detenido como presunto autor de los disparos, y contra tres hermanos que habrían sido cómplices, también arrestados. Mientras que, respecto del episodio de la tijera, tal como narró la mujer, sostienen que por esa herramienta un tío de Benja llamado Santiago se peleó a trompadas con uno de los acusados, y como «le ganó la pelea» vinieron a la noche para vengarse, balearon la casa y mataron a Benjamín.

Sin embargo, de momento, los investigadores mantienen la hipótesis de una denuncia o acusación por venta de drogas contra los atacantes. Por su parte, también se busca determinar la cantidad de involucrados en el hecho y si apuntaron directamente contra el menor o si Benja fue víctima de la balacera. Al respecto, la familia se inclina por la segunda conjetura.  

El crimen 

Benjamín Rivas, el nene de 10 años, fue asesinado en Guaymallén en momentos en que se encontraba jugando en la vereda y se produjo una balacera. Los atacantes habrían disparado desde un vehículo de color gris y luego se dieron a la fuga. Tras del menor, los familiares dispararon contra domicilios de los sospechosos en los barrios San Vicente VI y III. Hay un detenido.

Según el testimonio de la madre del menor fallecido en Guaymallén, cuando el chico se encontraba en la vía pública cerca de las 23:30 pasó un auto gris, desde donde se efectuaron por lo menos cuatro disparos y el menor resultó lesionado. Además, una tía agregó que «ellos nos culpan a nosotros de que denunciamos al sujeto de 27 años porque vendía drogas en la zona”.

Rápidamente, el niño fue trasladado al Micro Hospital Puente de Hierro y luego derivado al Notti en estado crítico en una ambulancia del SEC (Servicio de Emergencias Coordinado), donde se constató una herida de ama de fuego con orificio de entrada y salida en el costado izquierdo a la altura del tórax.

Más tarde, a las 3:19, el personal de la UID (Unidad Investigativa Departamental) Guaymallén procedió a la aprehensión de un sujeto de 27 años con antecedentes por desobediencia y robo simple, quien está sindicado como el autor material del hecho. En el caso interviene la Oficina Fiscal de Jurisdicción.

MDZ

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