La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, denunció que durante la gestión del expresidente nunca se utilizó el equipamiento comprado a Israel.
Mientras la administración de Javier Milei continúa reforzando la idea reforzar los controles en las fronteras nacionales, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, apuntó con vehemencia contra el gobierno de Alberto Fernández, a quien denunció por no utilizar utilizó dos drones comprados al gobierno de Israel para el control del delito en la frontera norte del país. Fueron adquiridos en 2019 durante la presidencia de Mauricio Macri para formar parte del Sistema de Vigilancia Integrada de Fronteras.
“Los estamos arreglando para tener un control total de esa franja fronteriza. Tenemos mucha Gendarmería, patrullaje permanente y necesitamos esta tecnología para custodiar no sólo la triple frontera con Brasil, sino también zonas como Bernardo de Irigoyen, donde la ciudad está totalmente integrada, y Salvador Mazza, donde estamos implementando un plan integral”, explicó Bullrich al detallar los nuevos controles que se pondrán en marcha en la frontera con Brasil y los demás países limítrofes.
El kirchnerismo abandonó la tecnología que podía proteger nuestras fronteras. Nosotros la recuperamos y la ponemos al servicio de la lucha contra el narcotráfico. pic.twitter.com/4PVSXAxgAb
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) January 29, 2025
La ministra reveló que los drones adquiridos en 2019 se habían deteriorado por falta de uso, y confirmó que este año se realizará la reparación para ponerlos en funcionamiento. «Este año vamos a tener toda la frontera vigilada como queremos, y ojalá no nos hubieran destruido el sistema de fronteras que habíamos adquirido en 2018», manifestó en diálogo con radio Mitre.
A pesar de los anuncios de refuerzo en el control fronterizo, Bullrich descartó la construcción de nuevos cercos, como el que se está levantando en Aguas Blancas, Salta, donde los gobiernos nacional y provincial acordaron la instalación de un alambrado de 200 metros para exigir a los transeúntes la realización de trámites migratorios. «Vamos a ir en orden. Ahora hicimos Aguas Blancas, después vamos a ir a la Triple Frontera, que ya la tenemos controlada hace mucho tiempo, y luego iremos a los límites con Brasil, donde tenemos un problema muy serio», explicó.
La ministra también hizo referencia a la creciente tensión con Bolivia por la instalación del cerco en Aguas Blancas, una medida que ha generado una disputa diplomática. Desde el gobierno boliviano se mostró preocupación por lo que consideran una vulneración de los principios de derecho internacional y las relaciones de buena vecindad. “Hemos ya expresado nuestra inquietud por este anuncio, que vulnera principios de derecho internacional público y particularmente las relaciones de buena vecindad entre estados hermanos”, expresó el ministro de Justicia de Bolivia.
