Los vecinos del barrio Ferrisi, en San Martín, expresaron su profunda preocupación por la creciente ola de robos que azota la zona.
Según uno de los residentes, Gabriel, la inseguridad es constante y se ha convertido en una parte diaria de sus vidas. “Estamos padeciendo de mucha inseguridad, ya no se puede estar porque roban, roban y roban. A este gente no le importa nada, lo hacen a cualquier hora y menos les importa si es a niños, adultos, ya no distinguen”, le dijo a Radio Regional.
La gravedad de la situación se evidencia en la cantidad de delitos ocurridos en tan solo una semana. Gabriel relató varios incidentes, como el robo de una bicicleta a una joven, a la que, según él, “no les bastó con sacarle la bicicleta que también la manosearon”.
En otro caso, un joven fue agredido y asaltado. También mencionó el caso de un trabajador que fue golpeado y despojado de todas sus pertenencias, incluyendo su billetera, celular y hasta las zapatillas. De este hecho, Gabriel sentenció: “No les importa nada”.
Los vecinos aseguran que la delincuencia opera tanto de día como de noche, dificultando incluso las actividades más cotidianas, como ir a trabajar o llevar a los niños a la escuela.
La desesperación de los vecinos
La comunidad del barrio Ferrisi intentó buscar ayuda en las autoridades, pero manifiestan sentirse abandonados. Al respecto, Gabriel explicó que la policía, aunque a veces responde a sus llamadas, no toma medidas efectivas.
“Llamamos a la policía, hacen presencia para decir que estamos, te hacen unas preguntas y se van”.
El vecino concluyó que la policía parece estar limitada en su capacidad de acción, creyendo que “están atados de pies y manos; y que si no los autoriza un fiscal o alguien superior no pueden hacer nada, más que presencia”.
Gabriel mencionó que el Secretario de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, Hernán Amat, no se ha reunido con ellos, lo que aumenta la sensación de abandono. El vecino, sin embargo, compartió la contundente conclusión a la que están llegando los residentes, y dijo: “Con los vecinos estamos analizando de empezar a hacer justicia por mano propia. Cuando pillemos a uno y le demos una paliza a varios, no van a querer robar más porque se te ríen en la cara”.
Finalmente, la comunidad del Ferrisi está desesperada por una solución y se sienten atrapados en una situación que parece no tener fin.
Mendoza Today
