La política de importaciones a bajo costo disparó un boom comercial en ferias y redes sociales. Los precios.
La política de apertura a las importaciones con aranceles reducidos, impulsada por el Gobierno, generó en los últimos meses un fenómeno comercial inédito. Se trata del auge de los fardos de ropa importada, abastecidos principalmente por plataformas chinas como Shein, Temu y AliExpress.
El negocio de los fardos se basa en indumentaria seminueva o con fallas menores que se vende por peso y se comercializa, en su mayoría, en ferias. Además estos productos circulan masivamente por redes sociales y transmisiones en vivo en TikTok.
Los precios explican el furor:
- Fardo de 20 kg (80-100 prendas): alrededor de $800.000.
- Fardo Shein: 50 prendas por $400.000, con un costo por unidad cercano a los $8.000, muy por debajo de cualquier producción nacional.
La expansión del mercado de fardos se aceleró tras la decisión del Gobierno, en marzo de 2025, de reducir los aranceles: del 35% al 20% para indumentaria y calzado, y del 26% al 18% para telas. La medida apuntaba a fomentar la competencia y combatir los altos precios locales.
Estudios previos habían evidenciado un marcado atraso competitivo: una remera de una marca internacional podía costar en Argentina hasta 310% más que en España y 95% más que en Brasil. Con esa brecha, la llegada de productos importados a valores mucho más accesibles encontró terreno fértil.
