A plena luz del día y en zonas turísticas de alta concurrencia, dos familias argentinas fueron víctimas del robo de sus vehículos en distintas ciudades de Chile, en episodios que vuelven a encender la alarma entre los turistas que vacacionan en el país trasandino.
En La Serena, una familia oriunda de Maipú, Mendoza, sufrió la sustracción de una camioneta Toyota Hilux que se encontraba estacionada sobre la tradicional Avenida del Mar. Mientras tanto, en Concón, sobre la avenida Bosques de Montemar, otra familia fue asaltada y despojada de una Toyota SW4.
Ambos hechos se suman a una seguidilla de robos registrados en las últimas semanas en distintos puntos de Chile, que tuvieron como principales damnificados a turistas argentinos, especialmente de Mendoza y San Juan, en un contexto donde miles de mendocinos se encuentran vacacionando en el país vecino.
Según las denuncias, varios de estos delitos fueron cometidos por bandas organizadas que operan bajo la modalidad de “grupos comando”. En algunos casos, los asaltos incluyeron hechos de extrema violencia, como el reciente ataque a una pareja que viajaba con dos niñas, víctima de una “encerrona”, en la que los delincuentes los despojaron de todas sus pertenencias y del vehículo.
Las denuncias por robos a turistas comenzaron a multiplicarse con el auge de los tours de compras y se intensificaron durante la temporada estival, coincidiendo con el aumento del flujo de visitantes argentinos.
Robo en plena Avenida del Mar
El hecho ocurrido en La Serena tuvo lugar en la Avenida del Mar, uno de los paseos más concurridos de la ciudad. Según se informó, los delincuentes rompieron el vidrio trasero del lado del conductor, lograron poner el vehículo en marcha y huyeron en cuestión de minutos.
Desde el municipio local habían anticipado un refuerzo de los patrullajes en sectores turísticos ante el incremento de los delitos. La alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, atribuyó los robos al accionar de bandas organizadas dedicadas al hurto de vehículos, que se desplazan siguiendo el movimiento turístico.
“El delito sigue los flujos de visitantes y requiere una respuesta más contundente para evitar nuevos hechos”, sostuvo la jefa comunal. En ese sentido, indicó que el municipio mantiene presencia permanente en la vía pública, puntos de seguridad activos, equipos operativos las 24 horas y asistencia directa a las víctimas, aunque reconoció que estas medidas resultan insuficientes frente al crimen organizado.
“Sabemos que existe una baja dotación policial, pero una ciudad turística como La Serena necesita más Carabineros, personal especializado, controles en los accesos y salidas de la ciudad y una estrategia real contra el crimen organizado”, afirmó Norambuena. Y concluyó con una advertencia contundente: “Cuando le roban a una familia que viene de vacaciones, no queda mal solo La Serena, queda mal Chile”.
