En Casa de Gobierno conviven miles de empleados públicos diariamente, lo que moviliza mucha actividad: muchos de ellos almuerzan y hasta merendan en su lugar de trabajo, más allá de la labor de escritorio. Y por supuesto, tienen que atender sus necesidades.
Por eso, llamó la atención un cartel que se pegó en la puerta del tercer piso. Parece un chiste, pero también puede leerse como una advertencia en rima. A lo que se puede interpretar que a alguien se le movió el inodoro.
“Caguen felices, caguen contentos, pero caguen adentro”.

