El Gobierno provincial buscó descomprimir la polémica que generó la salida de Marcela Gazali, exsíndica de la Sociedad de Transporte Mendoza (STM), que derivó en una denuncia penal de la dirigente cercana a Omar de Marchi por “falsedad ideológica”.
En un edicto publicado en el Boletín Oficial el 15 de junio, la STM aseguró que Gazali había renunciado a su cargo en la STM. Desde La Unión Mendocina pusieron el grito en el cielo porque en realidad la exfuncionaria fue despedida por “expresas y precisas instrucciones” del gobernador Rodolfo Suarez y del secretario de Servicios Públicos, Natalio Mema.
El demarchismo aprovechó el presunto error para cargar contra el oficialismo, que este martes intentó dar por cerrada la discusión con una fe de erratas publicada en el Boletín Oficial, donde aclara que “se ha dejado sin efecto la designación” de Gazali como síndico titular de la Comisión Fiscalizadora de la STM. En otras palabras, el Gobierno confirmó que se trató de un despido ordenado por el directorio de la empresa y no de una renuncia.
“Que habiéndose advertido un error material involuntario en la publicación edictal del Boletín Oficial N° 31885 de fecha 15/06/23, se informa que la misma es errónea, y en consecuencia se procede a rectificar la misma...”, señala el edicto.
