«En un año, las prepagas aumentaron 114% y nuestros honorarios sólo un 65%», lamentó la doctora Sandra Motta, jefa del servicio de clínica médica del Hospital Lencinas. Fue el domingo por la noche, durante el programa Círculo Rojo, de Canal 7, donde tuvo lugar un intenso debate sobre la situación de la salud en Mendoza.

El director de la Clínica de Cuyo, Andrés Donadi, también participó del diálogo y aseguró que la que pasó fue una semana difícil.

«No sabíamos cómo trabajar. Las instituciones hemos quedado en el medio del conflicto porque es problema médico con financiadores”, admitió. Y agregó: “Nosotros tratamos de acompañar a las dos partes. Porque es inédito que el médico se siente directamente a negociar con el financiador. En medicina no pasaba esta situación como sí ocurre en otras profesiones”.

El especialista también reservó un párrafo para la superintendencia de Salud de la Nación, de quien opinó que “debería juntar a las partes para terminar con este conflicto y tratar de pautar un arancel único, cosa que no pasó en los últimos 30 años. Y lo que baja la superintendencia no es lo que le llega al médico”.

Cuando se metió con el análisis de la coyuntura económica, Donadi fue categórico: “Con la pauta inflacionaria, el pago del médico no es lo único en lo que tenemos desfasaje. Nos pasa también con insumos. Y las clínicas entran dentro de esa crisis. Médicos e instituciones la estamos pasando muy mal. Las variables para los financiadores siempre fuimos los médicos y las clínicas».

Más adelante, Donadi ofreció un diagnóstico sombrío. «Está muy mal la salud. Hay hospitales como el Austral que está planteando el pago para cualquier tipo de intervención porque no cubren los costos”, enfatizó.

“Más allá de que se arregle en este contexto la ‘consulta mínima ética’, la pregunta es cómo la vamos a seguir peleando a futuro. El Ministerio de Salud de la Nación debió intervenir con tiempo”, cerró el médico.

«Tras la pandemia no fuimos reconocidos más que con aplausos»

También participó del bloque por la problemática de la salud mendocina la médica Sandra Motta, del Centro Médico Palmares, quien también es jefa de servicio de clínica médica del Lencinas y resaltó que “los pacientes hacen un gran esfuerzo por entendernos. La venimos pasando mal. Pasamos una pandemia y no se valoró el trabajo de los médicos, recibimos solo aplausos”.

Aportó que hay una confusión porque lo que se está abonando “no es un cobro adicional de 6 mil pesos, sino un mínimo ético de la consulta. Las obras sociales sindicales son las que más se van acercando al honorario y no se arregla el tiempo de cobro. Pero las grandes todavía no se acercan a lo que pedimos”, sentenció.

“Esto -continuó- se va replicando a otras provincias. Antes las financiadoras eran las que ponían el precio de nuestro honorario y esto no puede seguir ocurriendo. Los médicos no solo nos vamos de la cartilla, también de la provincia y del país”, graficó. “El problema es que hay demasiados intermediarios entre lo que pagan los pacientes y lo que nos llega a nosotros».

«Están comprometidas 22 especialidades y los otorrino, ginecólogos y traumatólogos son los que están cerrando”, dijo Motta.

Para finalizar, hizo un paralelismo entre lo que aumentaron las prepagas y cuánto de eso fue a los médicos: “En un año, las prepagas aumentaron 114% y los honorarios médicos un 65%. Es claro que no se condice lo que ellos reciben con lo que nosotros cobramos”.

Fuente: Diario Uno

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