Una profesional mendocina especializada durante años en el mundo del vino decidió llevar el análisis sensorial a otro nivel y se convirtió en la primera sommelier de agua de Argentina, una disciplina que todavía es poco conocida en Latinoamérica pero que gana terreno en la gastronomía internacional.
Se trata de Analía Videla, fundadora y directora de Wine Institute, quien viajó a Alemania para formarse en la Academia Doemens de Múnich, una de las instituciones pioneras en capacitación de especialistas en aguas minerales.
Según publicó El Sol, Videla logró convertirse en la primera especialista argentina certificada en esta área, enfocada en estudiar las propiedades sensoriales y minerales del agua.
“El agua también tiene terroir”
La profesional explicó que el objetivo de esta especialización es entrenar el paladar para detectar diferencias técnicas y sensoriales entre distintos tipos de agua, algo que históricamente pasó desapercibido bajo la idea de que el agua es “incolora, inodora e insípida”.
Sin embargo, sostuvo que cada agua tiene características propias vinculadas a su origen, recorrido subterráneo y composición mineral.
“Al igual que sucede con el vino, el agua también tiene su terroir”, explicó Videla al referirse a factores como los suelos, la altura, el clima y las formaciones rocosas que influyen en su identidad.
La especialista señaló que existen diferencias perceptibles en aspectos como salinidad, acidez, dulzor o astringencia, sensaciones que pueden detectarse especialmente en boca.
Cómo nació su interés por el agua
Videla contó que comenzó a interesarse en el análisis del agua durante degustaciones y concursos de vinos, donde observó que distintas marcas modificaban la percepción de aromas y sabores.
“En los concursos elegíamos aguas desmineralizadas para que no interfirieran con el vino y ahí empecé a notar enormes diferencias entre unas y otras”, explicó.
A partir de esa experiencia comenzó a profundizar en el estudio técnico y sensorial del producto.
Además, aseguró que su experiencia previa en sommellerie de vinos fue fundamental para desarrollar la sensibilidad necesaria en esta nueva especialización.
“El vino me ayudó muchísimo a entender conceptos vinculados al agua. Son productos diferentes, pero comparten muchos aspectos en el análisis sensorial”, sostuvo.
Qué hace un sommelier de agua
La tarea principal de estos especialistas es analizar, clasificar y comunicar las propiedades de distintas aguas minerales, además de asesorar sobre maridajes gastronómicos.
Videla explicó que el agua puede acompañar comidas de maneras muy distintas dependiendo de su composición.
Por ejemplo, señaló que las aguas carbonatadas suelen funcionar bien con comidas grasas o vinos intensos porque ayudan a limpiar el paladar, mientras que las aguas desmineralizadas son más neutras y menos invasivas.
También remarcó que el tipo de plato, el nivel de sal, dulzor o grasa influyen al momento de elegir qué agua consumir.
Buscan formar nuevos especialistas en Argentina
La mendocina aseguró que ahora planea desarrollar talleres y capacitaciones sobre aguas minerales desde Wine Institute.
Entre los temas que abordarán aparecen defectos y atributos del agua, cargas minerales, beneficios para la salud y análisis sensorial.
Además, no descartó impulsar en el futuro una formación más amplia para crear nuevos sommeliers de agua en el país.
Videla consideró que este interés creciente también se relaciona con una baja mundial en el consumo de alcohol y una mayor valoración de bebidas alternativas dentro de la gastronomía.
En ese sentido, destacó la calidad de las aguas minerales mendocinas y sostuvo que la provincia cuenta con productos de “muy buena mineralización e identidad”.
Según explicó, eso abre una oportunidad para revalorizar el agua como parte de la experiencia gastronómica.
