Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales ubicada en la Cuenca Neuquina, ya genera el 70% del crudo y el gas de todo el país. Las inversiones para este año podrían superar los 12.000 millones de dólares, y la semana pasada YPF anunció una por 25 mil millones de dólares. Con ese ritmo de expansión, la demanda de empleo está alcanzando una escala que el país nunca vivió en este sector.
El número concreto lo dio hace algunos meses Horacio Marín, presidente de YPF: se necesitan alrededor de 40.000 puestos de trabajo netos en los próximos cuatro años. Los proyectos que están en marcha -entre ellos la etapa final del Vaca Muerta Oil Sur, una planta de GNL, el gasoducto de SESA y el mayor poliducto en la historia de la compañía- son de una magnitud tal que, según Marín, la situación «podría requerir la llegada de trabajadores de países limítrofes» para poder cumplir con las obras de infraestructura y extracción proyectadas hacia 2030.

Los datos de producción respaldan ese diagnóstico. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, este año el crudo podría llegar a los 54,5 millones de metros cúbicos, un 16% más que el año anterior y un 11% por encima del pico histórico de 1998. El promedio diario ya rozó los 900.000 barriles a principios de año y la tendencia sigue en alza. En el último período, ese crecimiento permitió revertir el histórico déficit energético y cerrar la balanza comercial del sector con un superávit récord de USD 7.815 millones.
Qué perfiles buscan y cuánto pagan
La demanda no se concentra solo en las grandes obras de ingeniería. Localidades como Añelo, Rincón de los Sauces, Plaza Huincul y Cutral Co también están sintiendo el impacto en su mercado laboral cotidiano, con búsquedas que van desde roles operativos en el terreno hasta puestos de soporte técnico y administrativo.
Entre los perfiles más requeridos están los operadores de fractura, soldadores certificados, técnicos mecánicos, eléctricos y electromecánicos, químicos especializados, maquinistas y choferes con habilitación para carga pesada. También hay mucha demanda de ingenieros de perforación y reservorio, geólogos, especialistas en automatización y profesionales de seguridad e higiene. Y detrás de todo eso, una estructura de soporte: logística, compras, hotelería, mantenimiento y catering para los campamentos.

Los sueldos del sector reflejan tanto la complejidad de las tareas como el régimen de trabajo rotativo. De acuerdo con consultoras como ManpowerGroup y Michael Page, un técnico sin diagrama cobra entre $2.900.000 y $4.200.000 mensuales netos, mientras que un operador con diagrama en pozo puede llegar a los $7.000.000. Los perfiles de ingeniería, mandos medios y gerentes de planta alcanzan ingresos de entre 7 y 14 millones de pesos, más compensaciones como la Asignación Permanente Vaca Muerta y, en algunos casos, contratos con dolarización parcial para posiciones críticas.
Sin embargo, el 64% de los empleadores del sector admite que tiene serias dificultades para cubrir las vacantes disponibles.
Capacitación gratuita y el desafío de Neuquén
El crecimiento del sector también está generando presión sobre la infraestructura de la provincia. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, señaló que en un solo año la provincia incorporó 21.000 habitantes provenientes de otras zonas, lo que obligó a inaugurar 160 aulas nuevas. «Mi deber es darle oportunidad primero a los neuquinos; nuestra gente tiene que tomar ese espacio», remarcó el mandatario, apuntando contra la tendencia de las empresas de traer personal de otras provincias ante la falta de mano de obra formada localmente.
Para responder a ese déficit, YPF junto a una alianza de 14 empresas -entre ellas Vista Energy, PAE, Pluspetrol, Tecpetrol, Pampa Energía, Shell, Chevron y TotalEnergies- pusieron en marcha el Instituto Vaca Muerta (IVM), con sede en el Polo Científico Tecnológico de Neuquén.
El instituto ofrece programas de perfeccionamiento acelerado, becas y capacitaciones gratuitas, con inscripciones abiertas hasta el 20 de mayo. La meta es certificar a 3.000 trabajadores por año y llegar a 2030 con 15.000 técnicos calificados formados en la región.
