Una mezcla de indignación, dolor y preocupación fue la que expresó este martes la hija de María del Carmen Costabile, la mujer que murió de un infarto provocado por la impresión que le causó ver a su hijo golpeado y maniatado tras un robo en su casa de Dorrego, en Guaymallén.
El hecho ocurrió en la esquina de las calles Santa Rosa y Alta Gracia, del barrio San Cayetano -ex Alimentación-. Mientras aún estaba trabajando el personal de la Policía Científica en el domicilio donde murió la mujer de 78 años, cerca de las 16.30, llegó la hija, Mónica Cabrero, con la angustia natural por el doloroso deceso.
Allí fue contenida por un pequeño grupo de vecinas. Ella vive a dos cuadras de su madre y amargamente se quejó de la inseguridad en Mendoza y habló sobre el asalto violento que derivó en la muerte de su mamá. «¡Esta es la inseguridad que vivimos todos los días!», dijo Mónica.
Luego agregó: «Mataron a mi mamá por miserables 30 mil pesos, es todo lo que había en la casa». Acompañada por la vecinas de su madre, Mónica indicó que lo de su madre era un «asesinato», ya que la impresión y sorpresa que le causó ver a su hijo atado y golpeado fue demasiado para su corazón.

Debido a la muerte de la mujer de 78 años por un infarto provocado por el robo, la casa tuvo un cerco de seguridad para que trabajara la Policía Científica.
El relato de una muerte triste y absurda en Guaymallén
«Ella estaba mal del corazón, pero vivía tranquila y no tenía problemas. Estaba metida en su mundo, con sus plantitas y no concebía tanta violencia. Siempre la retaba porque habitualmente estaba confiada afuera, regando el jardín y con la puerta abierta, y acá es impresionante la cantidad de asaltos que hay«, destalló Mónica sobre María del Carmen, quien vivía con su hijo, el agredido durante el robo.
«Precisamente esta mañana (por este martes) regó las plantas y se fue a comprar. Parece que se han metido por el fondo y lo encontraron a mi hermano, que trabaja en seguridad en la noche, y estaba durmiendo. Le taparon la cabeza y le pusieron un cable en el cuello y lo ahorcaban para que dijera dónde había plata. Lo golpearon mucho y revolvieron por toda la casa antes de irse con unos miserables 30 mil pesos«, relató Mónica sobre este nuevo hecho de inseguridad en Mendoza.
Las vecinas denunciaron que hay inseguridad desde hace años en Dorrego
En consonancia con sus vecinas, Cabrero señaló que la zona es muy insegura desde hace varios años. «En la esquina de enfrente hace dos años que se metieron ahí y los torturaron. Les agarraron los dedos con una tijera y amenazaban con cortárselos. Hasta desarmaron los almohadones buscando plata y luego usaron las fundas para cargar cosas. ¡Hasta la mochila de la escuela de la nena y el auto se levaron!», enfatizaron las mujeres.
«Le imploramos a las autoridades que nos brinden más seguridad. En la esquina (Santa Rosa y Villa Mercedes) hay una parada de micros y todos los días atacan agresivamente y amenazan con armas a la gente para sacarles el celular o una cartera«, indicó una de las vecinas más jóvenes y que conocía bien a la fallecida.
«A mi me robaron en mi casa, acá a dos cuadras. En el 2013, me arrastraron unos tipos en una moto porque no podían sacarme la cartera, pero nunca imaginé que estos robos le fueran a costar la vida a alguien de mi familia. Es muy grande el dolor, mi mamá era una mujer muy buena y querida por todos«, concluyó una muy conmocionada Mónica Cabrero, mientras iban apareciendo vecinos a darles muestras de apoyo y condolencias.
