El comediante mendocino Juan «Cacho» Garay fue este miércoles imputado nuevamente por delito de desobediencia judicial. Sucede que violó la prohibición de acercamiento hacia su expareja, Verónica Macías, que le había impuesto la Fiscalía de Violencia de Género.

Fuentes ligadas a la causa confirmaron que Garay está con prisión domiciliaria tras ser imputado por el fiscal Daniel Carniello por los delitos de amenazas agravadas por el uso de arma, abuso sexual con acceso carnal en un número indeterminado de hechos, privación ilegítima de la libertad agravada por ser cometida contra su cónyuge y tenencia de armas de fuego de uso civil.

Cacho Garay y su abogado

Aparentemente el humorista realizó la semana pasada una llamada telefónica a la mujer y, según trascendió, durante esa comunicación Garay no emitió palabra alguna. Sólo se escuchó sonido ambiente.

La comunicación se realizó desde la casa de su hermana en Coquimbito, Maipú, donde el comediante cumple con la prisión domiciliaria desde mediados de abril.

Juan «Cacho» Garay.

Desde la fiscalía entendieron que de esa manera violó la prohibición de acercamiento que le impuso la Justicia y lo imputaron por desobediencia. La nueva acusación es porque la Fiscalía le da una orden a Garay que no es acercarse de ningún modo a la denunciante; esto implica ni físicamente, epistolarmente o a través de llamados o mensajes. Al no acatar la decisión judicial, no solo violó la prohibición de acercamiento sino que también desobedeció una orden del Estado. 

A fines de abril, Garay, quien se encuentra con prisión domiciliaria luego de que su esposa lo denunciara por violencia de género, recibió la prisión preventiva que le dictó el juez Juan Manuel Pina.

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