Cambia Mendoza (CM) incrementará su poder en la Legislatura provincial, La Unión Mendocina (LUM) sumará más diputados y senadores y el peronismo, si bien seguirá siendo la primera minoría, sufrirá una fuerte sangría en ambas cámaras. Ese es el hipotético escenario que surge de trasladar el resultado provisorio de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo pasado a la elección general del 24 de septiembre próximo.
Las PASO no sólo definieron los candidatos que competirán en la elección general por la renovación de la mitad de la cámara de Diputados y del Senado. También marcaron una tendencia que permiten proyectar qué cantidad de legisladores tendrán las tres fuerzas políticas que pondrán bancas en juego.
La Cámara de Diputados está conformada por 48 legisladores y en septiembre se renovarán 24 bancas. Entre radicales y aliados, CM tiene actualmente 25 diputados, justo la mitad más uno del cuerpo, necesaria para obtener quórum para sesionar y aprobar la mayoría de las normas.
El oficialismo arriesga 11 escaños, pero puede estar tranquilo. Según un cálculo preliminar, ganará cuatro más. Es decir que podría llegar a 29 diputados propios.
Si en las elecciones generales se repiten los resultados de las Primarias, Omar de Marchi tendrá un bloque de 7 diputados en la Legislatura. LUM puso en juego 3 bancas y se quedaría con 5: una ganancia de 2 escaños, que no le alcanza para convertirse en la primera minoría, pese al fuerte retroceso del PJ.
Esos seis potenciales lugares en la Cámara baja que ganarán CM (+4) y LUM (+2) son los mismos que perderá el peronismo. En caso de reiterar en septiembre el magro 16% que obtuvo en las PASO, el bloque del Frente de Todos sólo podrá retener 4 de las 10 bancas que compromete y quedará en 11.
En el Senado se renovarán 19 de sus 38 bancas. CM tiene actualmente 20 miembros y, con el resultado de las PASO, sumaría uno más, a 21. De esta manera mantendrá la mayoría.
En tanto, el PJ, que hoy tiene 14 integrantes, caería a 10. Mientras que LUM sumaría tres bancas para llegar a 7.
El bloque Petri
Gracias a su gran elección, Luis Petri logró colar a varios candidatos en las listas definitivas del actual oficialismo para la Legislatura. Y en caso de ratificarse en septiembre los resultados de las PASO, el exdiputado nacional -que confirmó su pertenencia a CM- contará con bloques propios en ambas cámaras, conformados por cuatro diputados (Alberto López, Raúl Villach, María Eugenia De Marchi y Lucas Villar) y tres senadores (Oscar Sevilla, María Galiñares y Diego Arenas).
La ley de las PASO establece que dependerá de cada frente político qué sistema usará para conformar las listas definitivas de concejales o legisladores. En el caso de CM, había que superar el umbral del 25% que determina el esquema de mayorías y minorías. La lista de Petri alcanzó casi el 40% en la interna, por lo que sus postulantes quedaron en tercer lugar para el Senado y Diputados, con chances reales de ser electos en las generales.
Desde LUM se hicieron eco del fenómeno electoral e impulsaron un proyecto de ley para que los partidos políticos estén obligados a aplicar el sistema de proporcionalidad D’Hondt. “Es el más justo para la distribución de las bancas legislativas, pues las adjudica en función directa de la cantidad de votos que efectivamente obtenga cada lista, sin distorsiones artificiales producto de la implementación de sistemas como el de mayoría y minoría”, destaca la iniciativa del actual diputado Gustavo Cairo.
En concreto, se propone una modificación del primer párrafo del artículo 17 de la ley electoral. “Para la adjudicación de bancas de candidatos legislativos, será obligatorio para las agrupaciones políticas aplicar el sistema electoral proporcional, denominado D’Hondt”, es el agregado impulsado por el legislador demarchista.
Sistema D’Hondt
El sistema para distribuir las bancas en ambas cámaras legislativas fue ideado por el jurista belga Víctor D’Hondt en 1878 y se usó por primera vez en la Argentina en 1957.
Consiste en una compleja fórmula matemática para obtener promedios mayores entre los votos totales de cada fuerza política y los cargos en juego.
Como en todos los esquemas proporcionales, en el sistema D’Hondt hay algún tipo de distorsión. Las claves de la fórmula electoral que actualmente se emplea en decenas de países son:
- Se descartan a todas las listas que no superan el 3 por ciento del padrón de un distrito.
- Se divide la cantidad de sufragios de cada lista de acuerdo al número de bancas en juego.
- Los resultados obtenidos se ordenan de mayor a menor y se asignan a los bancas en base a los resultados más altos hasta que se acaben.
