El fiscal Oscar Malla formalizó la imputación contra Cristian Alejandro Cabrera Ramírez, de 48 años, por el crimen del niño de 7 años en Las Heras.
La aprehensión del acusado se concretó durante la mañana de este martes en el interior del barrio San Martín, a menos de doce horas de haber sido individualizado por los investigadores de la causa. El Ministerio de Seguridad provincial confirmó que el personal de la Dirección de Investigaciones logró ubicar al presunto autor de los disparos a partir de diversos testimonios recogidos en la zona.
Con las pruebas reunidas, la Fiscalía interviniente libró la orden de captura que derivó en un intenso operativo desplegado durante toda la madrugada en distintos sectores del departamento. Las tareas policiales permitieron interceptar al imputado y ponerlo a disposición de las autoridades judiciales correspondientes para el avance del expediente.
El fiscal Malla, con las pruebas y testminos reunidos, le imputó a Cabrera delitos que prevén prisión perpetua en el caso que en un juicio por jurado sea declarado culpable. Los cargos por los que está acusado son: homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en concurso ideal con homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa (Ver abajo).

El crimen
El homicidio ocurrió alrededor de las 21 del lunes en momentos en que se perpetró un ataque armado contra un domicilio situado en Villa Junín. La víctima fatal, Leonel Ortiz, recibió un impacto de bala en medio de la balacera ejecutada por personas que se movilizaban a bordo de un automóvil de color rojo.
El menor herido fue trasladado de urgencia en un rodado particular hasta las instalaciones del Hospital Carrillo, centro asistencial donde el personal médico de guardia constató su fallecimiento. Los pesquisas policiales avanzan con la reconstrucción de los movimientos previos y posteriores al atentado para individualizar al resto de los partícipes de la agresión mortal.
¿Por qué prisión perpetua?
La calificación legal atribuida a Cristian Alejandro Cabrera Ramírez encuadra en el artículo 80, inciso 6, del Código Penal de la Nación Argentina. Esta norma sanciona el homicidio cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, figura penal que no contempla una escala con mínimos y máximos graduables en años, sino una única sanción indivisible: prisión o reclusión perpetua.
La imputación fiscal sostiene que el ataque armado no fue un acto aislado o espontáneo, sino un plan previamente concertado entre múltiples partícipes para cometer el asesinato. Al consumarse la muerte del niño Leonel Ortiz bajo este agravante, la pena de prisión perpetua queda fijada por la ley como la única condena posible en caso de dictarse un veredicto de culpabilidad.
La figura concursa además de manera ideal con la tentativa de homicidio agravado contra los otros ocupantes del inmueble atacado. Según el régimen del artículo 54 del Código Penal, ante un concurso ideal de delitos corresponde aplicar la pena mayor. Al existir ya una figura consumada que prevé la pena máxima del ordenamiento jurídico argentino, cualquier acusación accesoria queda subsumida en la perpetua.
