La Cámara de Diputados expulsó por unanimidad a Janina Ortiz como consecuencia de la condena judicial a 3 años de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, por corrupción y amenazas con arma de fuego en su época de funcionaria de la Municipalidad de Las Heras.
La banca de diputada provincial de la esposa de Daniel Orozco -también condenado en juicio abreviado- quedó vacante y en breve será ocupada por María Belén Castillo, del Pro, quien seguía a Ortiz en la nómina electoral.
La expulsión de Janina Ortiz se concretó este miércoles durante una sesión de la Cámara de Diputados, con la presidencia de Andrés Lombardi. «En Mendoza hay instituciones fuertes y no persecución política. Es la primera vez que un legislador mendocino es expulsado», dijo Lombardi en referencia a Janina Ortiz.

El 20 de octubre, Daniel Orozco y Janina Ortiz mientras se retiraban del Polo Judicial tras haber sido condenados en juicio abreviado. Fotos: Axel Lloret/Diario UNO.
Janina Ortiz: cuestión de plata
Janina Ortiz junto con Daniel Orozco deberán afrontar dos procesos judiciales inherentes a la devolución de $430 millones más intereses para reparar el daño patrimonial cometido contra Las Heras por el caso de las cooperativas truchas.
Además, la Suprema Corte de Justicia debe analizar el reclamo de Janina Ortiz de cobrar 30 sueldos que la Cámara de Diputados no le pagó por estar suspendida y sin condena judicial, entre marzo de 2024 y el 20 de octubre último.
La caída de Janina Ortiz
Janina Ortiz no se presentó el lunes en la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales fue convocada para ejercer el derecho de defensa. Tampoco renunció, lo que habilitó la instancia definitiva.
Janina Ortiz fue electa diputada provincial por el demarchismo en las elecciones de 2023, pero ya estaba bajo proceso judicial por el caso de las cooperativas truchas financiadas con fondos de la Municipalidad de Las Heras, donde ella había ejercido como Secretaria de Gobierno.
En marzo de 2024 fue suspendida por la Cámara de Diputados tras la votación que terminó 34 votos a favor, 9 votos negativos y 4 abstenciones.

Andrés Lombardi, presidente de la Cámara de Diputados.
La doble caída de Janina Ortiz se consumó en 15 días. Antes, durante años, se defendió repartiendo acusaciones a diestra y siniestra y responsabilizando a todos por sus males: a la política, a la Justicia, al Gobierno de Alfredo Cornejo y a la prensa. En varios frentes: la Legislatura, el Polo Judicial…
Semejante estrategia pseudodefensiva se derrumbó como un castillo de naipes. Corrijo: la propia Janina Ortiz la hizo añicos cuando, acorralada por el caudal de pruebas incriminatorias en el caso de las cooperativas truchas, bajó la guardia y se declaró culpable en un juicio abreviado a cambio de no ser condenada a la cárcel.
El pacto judicial con la Fiscalía de Delitos Económicos para zafar de la prisión incluía la futura pérdida de la banca de diputada provincial que ganó en 2023 y le duró apenas unos meses, cuando en marzo de 2024 fue suspendida por la Cámara de Diputados.
Con todos los bríos se había defendido Janina Ortiz frente a las cámaras y contra los colegas, especialmente los oficialistas.

Janina Ortiz en la Legislatura, cuando se defendía repartiendo acusaciones a diestra y siniestra. Al fin de cuentas, se declaró culpable y fue condenada y destituida por unanimidad de la banca de diputada.
Luego, desapareció como por arte de magia. Dejó de hablar y de opinar. Hasta que el martes 20 de octubre volvió a escena, aunque en una versión light y cuasi enigmática.
Para ser condenada llegó al Polo Judicial de la mano del esposo, Daniel Orozco. De negro de pies a cabeza. El cabello recogido. Y anteojos negros. Y en silencio absoluto.
Cuando Orozco leyó una proclama a la salida del Polo Judicial, Janina Ortiz eligió ubicarse a espaldas del esposo.
Por escrito le contestó a la Cámara de Diputados que no se presentaría el lunes 2 de este mes para ejercer el derecho de defensa frente a la expulsión inminente, cantada y previsible de este miércoles.
En el mismo documento revalidó el reclamo de que la Cámara de Diputados le pague los 30 sueldos que -jura- le corresponden porque, mientras estaba suspendida, la presunción de inocencia le cabía como a cualquier ciudadano bajo proceso pero sin condena.
La caída de Janina Ortiz fue estruendosa, inevitable y previsible para todos. Menos para ella.
El reemplazo de Janina Ortiz
María Belén Castillo, explicó Lombardi, podrá ocupar, a partir de la semana próxima, la banca de diputada provincial que dejó Janina Ortiz. El miércoles próximo, arriesgó el presidente de la Cámara de Diputados.
Pero antes, Diputados deberá notificar a la Secretaría Electoral acerca de la salida de Ortiz.
Castillo, por su parte, presentar cierta documentación personal para agilizar el trámite.
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