Minas Argentinas confirmó en Gualcamayo la ley de oro más alta registrada en la historia del yacimiento. El hallazgo multiplica por diez los máximos anteriores y ubica al proyecto sanjuanino entre los descubrimientos más destacados de la minería mundial.

El yacimiento Gualcamayo, ubicado en el departamento Jáchal, San Juan, acaba de registrar un hallazgo que podría marcar un antes y un después en la minería argentina. La empresa Minas Argentinas informó la detección de una intersección de 1,80 metros con una ley extraordinaria de 1.510 gramos de oro por tonelada de roca, acompañada por 1.250 gramos de plata por tonelada, durante tareas de exploración en profundidad.

La cifra impacta por sí sola: equivale a 1,51 kilos de oro por cada tonelada de material extraído, una concentración considerada excepcional a nivel internacional. Según la compañía, se trata de la ley aurífera más alta documentada en la historia de Gualcamayo, superando en más de diez veces los mejores registros previos obtenidos en la mina.

El descubrimiento se produjo en el sondaje identificado como 26QD-1649, dentro del cuerpo mineralizado denominado “Santiago”, perteneciente al proyecto Carbonatos Profundos (DCP). La zona de alta ley fue interceptada a partir de los 138 metros de profundidad, donde los geólogos detectaron incluso la presencia de oro visible en el testigo de perforación antes de que las muestras fueran enviadas al laboratorio para su análisis.

Ignacio Cuadra, gerente de Exploración de Minas Argentinas, describió el sector como una verdadera “zona de bonanza”, comparable con algunos de los depósitos auríferos más prestigiosos del planeta. Los especialistas señalaron similitudes geológicas con los famosos depósitos tipo Carlin de Nevada (Estados Unidos), referencia mundial para la explotación de oro.

La magnitud del hallazgo coloca a Gualcamayo en una categoría reservada para proyectos de élite, comparable con distritos mineros de renombre internacional como Windfall, en Canadá, o Fosterville, en Australia, conocidos por sus extraordinarias concentraciones de metales preciosos.

Más allá del impacto geológico, el descubrimiento fortalece las perspectivas del proyecto Carbonatos Profundos, una iniciativa subterránea que contempla una inversión estimada en 665 millones de dólares, la construcción de una planta de oxidación a presión (POX) y su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Los planes de la compañía proyectan una vida útil cercana a los 30 años, una producción promedio de 166.000 onzas de oro por año y la generación de más de 1.500 puestos de trabajo durante la etapa de construcción.

Uno de los datos que más entusiasma a los inversores es que, pese al resultado obtenido, la empresa sostiene que apenas ha explorado alrededor del 4% de toda la superficie concesionada. Durante 2026 ya se perforaron más de 19.000 metros, y las campañas continúan con el objetivo de determinar la extensión real de esta nueva mineralización de alta ley.

Para la minería argentina, el hallazgo representa uno de los resultados exploratorios más relevantes de los últimos años y abre la puerta a una nueva etapa para Gualcamayo, un proyecto que podría consolidarse como uno de los principales productores auríferos del país en las próximas décadas.

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