Una jueza dictó la prisión preventiva con arresto domiciliaria para la joven de 23 años que se habría aprovechado de su media hermana de 14 años. El hecho ocurrió en Mendoza.
La defensa de la joven detenida y acusada de prostituir virtualmente a su hermana de 14 años recibió un revés judicial. Pese a los planteos sobre un supuesto consentimiento de la menor de edad, una jueza ordenó que continúe con arresto en un domicilio ubicado en Maipú mientras avanza la investigación.
El jueves pasado, la jueza Julieta Espínola dictó la prisión preventiva en modalidad domiciliaria de la joven de 23 años -se reserva su identidad para resguardar la de la víctima-. Está imputada por facilitación y promoción a la corrupción de menores agravada por el vínculo, delito que prevé de 10 a 15 años de cárcel.

La media hermana de la víctima está detenida e imputada. Imagen ilustrativa.
La teoría de la defensa
Previo a la resolución de la jueza, los abogados defensores de la joven -Martín Musri y Pablo Carrizo- habían pedido la libertad. El argumento central es que hubo consentimiento de la menor de 14 años para interactuar en videollamadas eróticas con hombres mayores.
Los abogados se basaron en conversaciones de WhatsApp donde la adolescente dijo «no sé como voy a hacer para que entiendan que no me obligabas» y que durante una entrevista con profesionales manifestó: «Mi hermana no me obligó, lo hice para tener un celular porque yo lo quería. Sí me sentí incómoda, pero fue mi decisión».
La teoría de la acusación
La acusación de la Fiscalía de Delitos Sexuales sostiene que la joven de 23 años utilizó a su media hermana -comparten madre pero no padre- para exponerla sexualmente frente a adultos. La obligaba a participar de videollamadas con sujetos que se masturbaban del otro lado de la pantalla. La primogénita le prometía que a cambio le compraría un teléfono iPhone para su cumpleaños de 15, algo que nunca ocurrió. También se cree que la amenazaba con exponer los contenidos eróticos en caso de revelarle a alguien lo que ocurría.
En la investigación se incautaron dos celulares y 2 notebooks de la sospechosa. Si bien restan los informes tecnológicos, se aportaron capturas de pantalla de mensajes que cruzaron las medias hermanas. En esas conversaciones, la menor le dijo: «Podés ir presa porque sos mayor de edad y esto es un delito».

La adolescente de 14 años declaró en cámara Gesell y ratificó todo lo denunciado. Manifestó que su media hermana tenía una cuenta de OnlyFans donde vendía fotos y videos eróticos. En ese contexto es que la sumó a su negocio, donde cobraba aproximadamente $80.000 por cada videollamada sexual.
Incluso se incorporó un informe de Mercado Pago donde se detectaron constantes transferencias a la cuenta de la imputada de cuentas oriundas de Mendoza, Buenos Aires y hasta Valparaíso, según comentaron fuentes judiciales.
La menor declaró que «yo trataba de evitar hacerlas pero ella me decía que era por el celular. Fueron muchas videollamdas y no recibí dinero». «A mí se me veía la cara pero mi hermana me decía que no me hiciera problema porque los hombres eran de otros países del mundo», detalló.
