Un comisario murió este domingo al mediodía en Maipú y volvió a encender las alarmas dentro de la Policía de Mendoza. Se trata de Roberto Carlos Villarroel Perea, de 48 años, quien estaba al frente de la Comisaría 10ª desde hacía apenas dos semanas. Lo encontraron sin vida en el barrio Recodo 2, frente a su propia vivienda.

Todo se desató después de que su pareja diera aviso a otros policías. Según la información preliminar, minutos antes la mujer había mantenido una discusión con el comisario, quien salió de la casa en una situación de crisis. Personal de la UMAR llegó rápido a la zona y fue quien halló el cuerpo, en un sector cercano al domicilio.

La causa quedó en manos del fiscal de Homicidios Oscar Malla, que investiga las circunstancias del hecho, incluso si se quitó la vida.

En el lugar trabajó personal de Policía Científica, y un dato podría resultar clave para la reconstrucción: colegas que llegaron a la escena portaban cámaras del sistema de trabajo policial que habrían registrado parte de la secuencia.

La Comisaría 10°, que estaba a cargo de la víctima.

Villarroel era un comisario en actividad, con antecedentes en la ex UEP y años de trayectoria en Inteligencia.

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