El árbitro sancionó un penal tras una falta que había sido fuera del área y desató una protesta generalizada. El defensor de All Boys le mostró la transmisión del partido en su celular y, tras 26 minutos de tensión, el juez corrigió su decisión. Insólito.

El partido entre Godoy Cruz y All Boys, en Floresta, tuvo un cierre escandaloso. Con el encuentro 0-0, a los 43′ del complemento, Nicolás Lamolina cobró un penal para el Tomba por una infracción de Iván Zaffarana sobre Axel Rodríguez, aunque la falta se había cometido claramente fuera del área. Además, el árbitro expulsó al defensor del Albo, lo que desató una protesta generalizada de los futbolistas locales.

La situación escaló cuando Zaffarana, ya expulsado, tomó un celular y le mostró a Nicolás Lamolina la transmisión de LPF Play para intentar demostrarle que la infracción había sido afuera. La escena, pocas veces vista en una cancha, quedó registrada en las imágenes del partido y se viralizó rápidamente en las redes sociales.

Ante los reclamos, el árbitro tuvo que ser resguardado por efectivos policiales. La tensión no cedía y Zaffarana debió ser retirado nuevamente del campo de juego. Además, Lamolina mostró tarjetas rojas a integrantes del banco de suplentes local, en medio de un clima cada vez más caliente y con la posibilidad de que el encuentro no pudiera continuar.

Sin VAR en la categoría, el juez inicialmente sostuvo su decisión y mantuvo el penal para Godoy Cruz. Sin embargo, después de 26 minutos minutos de interrupción y cuando el reloj marcaba los 66 minutos, dio marcha atrás: corrigió el fallo, sancionó tiro libre fuera del área y dispuso diez minutos de adición.

Al final del partido, los jugadores de Godoy Cruz volvieron a protestar. «Tenés que morir con lo que viste», fue una de las frases con la que le reprocharon.

Pero esa no fue la única decisión polémica de la noche. Antes, el árbitro ya había sancionado otro penal a favor de Godoy Cruz por una supuesta mano de Purita que no existió. La impresión fue que no observó correctamente la acción y terminó cediendo ante los reclamos de los futbolistas del Tomba.

Sin embargo, Martín Pino desperdició esa oportunidad al estrellar su remate en el travesaño. La polémica se sumó a un partido que ya había tenido otras situaciones discutidas. Minutos después, Lucas Cano marcó para el local, pero el tanto fue anulado por posición adelantada en la jugada previa.

Finalmente, el cierre quedó marcado por la insólita escena del celular y la rectificación de Lamolina, en un encuentro que pasó del reclamo por un penal a un episodio nunca visto en el fútbol argentino.

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