El Xeneize no jugó un buen primer tiempo y en una de las pocas que tuvo, el elenco brasileño se puso en ventaja. En la segunda parte, Boca asumió el protagonismo, llegando a los 20 minutos Vasco se quedó con uno menos y a partir de allí fue todo del equipo argentino, que metió a su rival en un arco y generó un sinfín de ocasiones de gol, pero sin la precisión necesaria para poder rescatar un empate.

Ahora en la revancha Boca está obligado a ganar al menos por un gol para forzar la definición por penales. Si gana por dos o más goles, sellará directamente la clasificación a la final.
